jueves, 5 de diciembre de 2013

MAPA


FOTOGRAFÍAS






























ISLA DE LOS MICOS




La isla de los Micos ubicada en pleno corazón del Amazonas Colombiano, es un paraíso natural. La Isla, de 450 hectáreas fue creada en la década de los 60 por el americano Mike Tsalikys, y fue concebida para la cría libre de micos y reptiles.


En la reserva natural de la isla se estima que viven más de 5.000 micos, los cuales están divididos en 4 especies diferentes, además de reptiles y variedad de aves.



Las principales actividades turísticas que se pueden desarrollar en la Isla de los Micos son: caminatas en la selva, generalmente con un guía especializado, canopy o escalada en árboles, canotaje en lagos y observación de aves y reptiles, además de poder interactuar con los Micos Frailes, conocer su forma de vida y verlos desarrollarse en su hábitat natural.




Visite la Isla de los Micos, sobre el río Amazonas, y gócese los monos fraile

Alimentar a los primates es el plan en esta isla. Juegan trepados en los árboles, pero siempre responden atentos a los chiflidos de los turistas, pues saben que les darán de comer.

En plena selva se escuchan los gritos de los primates que, saltando, buscan a los viajeros para quitarles de sus manos los bananos. Son su bocado preferido. Los animales trepan sin temor sobre los turistas para comer y hasta jugar con ellos. Este es el momento ideal para tomarse la foto del recuerdo.
Jugar y alimentar a los micos es el principal atractivo de la isla, ubicada 35 kilómetros al norte de Leticia (Amazonas). Son 450 hectáreas de selva habitada por diversas especies de aves y, por supuesto, de monos.

Los viajeros pueden escalar árboles de más de 40 metros de altura y observar el paisaje desde las alturas. Para dirigirse a la isla, en el corregimiento de Santa Sofía, se debe ir desde Leticia al punto Las Tres Fronteras, donde brasileños, peruanos y colombianos comparten un idioma particular en el que el español y el portugués se combinan.

Partiendo de allí en lancha se recorre una hora por el río Amazonas, donde, si hay suerte, los delfines rosados salen a la superficie. Lo que sí se ve con seguridad son las chalupas de los pescadores.

Al llegar a la Isla de los Micos al viajero lo reciben algunos indígenas de la comunidad yagua, que comercializan sus artesanías, manillas y lámparas decoradas con conchas de mar, y hasta los arcos y flechas con las que los nativos cazaban.
Claro que si prefiere protegerse del sol que eleva la temperatura a 30 grados centígrados, en la isla hay hamacas colgadas entre los árboles. En ellas puede degustar la caipiriña, una bebida preparada con cachaza, aguardiente brasileño destilado de caña de azúcar.



VÍDEO TURÍSTICO: